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Hoy en día el software es la colúmna vertebral de cualquier estudio personal, de proyectos o de grabación. Un gran porcentaje del trabajo realizado se apoya en diversos programas para producción. El software ha progresado demasiado, casi hasta el punto en desplazar a muchos equipos hardware indispensables en un estudio. Sin embargo la versatilidad del software de hoy y la cantidad de funciones, herramientas y recursos que ofrece ha creado en muchos músicos, productores y aspirantes, la idea del “programa todopoderoso”, el único que “todo lo puede”, y el que usan los productores profesionales. Piedra, papel y tijera La música es un arte que el ser humano há desarrollado durante muchos siglos y desde esa misma cantidad de tiempo la música há influenciado el comportamiento del hombre y há sido moldeadora de la cultura y de la sociedad. Desde finales del siglo XX hacia atrás, si usted quería hacer música, componer, escribir o producir, su primera herramienta era el papel y el lápiz. Estos artículos funcionaban para recepcionar las notas musicales, los acordes, los cifrados, las letras, los esquemas de producción, los cambios, los puentes, los etc., sin embargo, con la masificación de los computadores dicha información musical ya podía ser trabajada por medio de un computador el cual facilitaba la escritura, la impresión en papel y un detalle simple: el sonido. El computador permitía escuchar lo que se había escrito. Si tú querías componer canciones, sonetos, sinfonías, letras de canciones, lo que fuera, era necesario que supieras tocar un instrumento, ya sea el piano, la guitarra, el saxofón, etc., era necesario el conocimiento musical y la técnica para interpretar el instrumento. Con el uso del software musical ya era posible escribir la partitura en el computador y que el equipo te dejara escuchar en tiempo real lo escrito. Esto es un gran avance pues ahorra tiempo y te permite corregir errores y crear en menor tiempo y en el lugar y espacio que desees. En ese tiempo las personas que utilizaba dichos recursos eran músicos y o productores con conocimientos musicales. Lo que era en su era Y por qué hablo de “era”, es algo que fue?, quiere decir que ahora no lo és?... Exacto. Lastimósamente con el progreso de la tecnología, el avances y desarrollo de nuevos dispositivos más poderosos y software con mayor número de herramientas y opciones, muchos músicos y productores musicales han caido en la “pereza” generada por la facilidad para realizar trabajos. Sumas, restas y más restas Hoy el software permite obviar a los músicos de una orquesta, reemplazar al baterista, incluso al mismo cantante o crear las letras de una canción. Los algorítmos musicales han progresado tanto que las herramientas llegan a transpasar y a superar la creatividad lo cual supone un peligro tanto para la creatividad como para la actividad musical. No creo que el progreso del software sea contraproducente, por el contrario, es muy beneficioso. Sin embargo há creado una especie de “subcultura” totalmente desinformada que se há arraigado en ideas falsas creadas por especulaciones y comentarios sin fundamentos y ante todo: una comunidad con muy bajos conocimientos musicales. El disquette del general MIDI En diferentes campos vemos el progreso de la tecnología musical y el impacto que há generado. Antes de mediados de los 90's, en una fiesta o un evento había una orquesta tocando con 6 o 7 o más músicos. Con la entrada al mercado de los sintetizadores tipo workstation con secuenciador y floppy disk, el formato General MIDI arrasó con el trabajo de muchos músicos y así, a finales de los 90's ya una orquesta estaba conformada por un teclista y un cantante. Luego solo fue el teclista-cantante. Luego el secuenciador floppy disk General MIDI fue reemplazado por el MP3 y hoy en día todo eso, tanto el teclado como el MP3 fue reemplazado por un cellular. Cuando tenerte era un suceso Recuerdo que en los 80's tener un sintetizador era todo un suceso, un sintetizador era un equipo muy respetable el cual te definía tanto musical como visualmente. Así mismo su precio te limitaba a unos pocos. En los 90's se popularizaron los sintetizadores rack (módulos de sonido) lo cual te permitía conseguir sintetizadores a un costo un poco, solo un poco mas asequible. Un día trabajando en mi estudio un colega me cometó que había comprado un software que reemplazaba a todo el rack de sintetizadores que yo tenía en el momento. Yo me burlé un buen rato y un par de años después ese bendito software era la obsesión de músicos y productores y ya todos querían tenerlo y mandar al carajo a los sintetizadores pues éste software lo tenía todo. Su nombre: Propellerhead Reason El éxito de Reason fue tal que definió el sonido del nuevo siglo y la forma como se produciría la música durante la primera década del 2000. Los estudios de grabación del siglo XX eran grandes espacios llenos de equipos, cables, luces, músicos, gente, etc. Eran lugares considerados “templos” y los máximo era colocar un pié en uno de ellos y tomarse fotos. La leyenda A principios de los años 90's apareció un software para grabación y edición de audio que definiría el futuro de la tecnología musical en los estudio de producción y grabación. En 1991 debutó en el mercado ProTools el cual ofrecía la posibilidad de editar el sonido de forma no lineal y no destructiva. Aquella versión ofrecía 4 canales de audio y mezcla sobre plataforma Macintosh y solo costaba la bobadita de $6.000 dólares. Estas funciones de edición eran tan innovadoras para la época que le llevaron a Digidesign ProTools a ganar un premio Oscar de la Academia En los 90's aparecieron nuevos fabricantes y nuevos programas que permitían realizar acciones parecidas a las funciones de ProTools. Sin embargo el mercado de muchas fabricantes se limitó a los músicos ya que no todos podían darse el lujo de pagar $6.000 dólares por un producto así. Esto le valió a ProTools su gran fama y prestigio pues los estudios de grabación de alta gama y los estudios de post-producción podían adquirir un sistema de edición costoso para implementar y mejorar el servicio que prestaban, así que de allí nació la fama de ProTools: “el software preferido por los estudios de grabación del mundo”. Paralelamente otras empresas estaban en el mercado desarrollando productos similares y principalmente enfocados en el área MIDI. Por aquel entonces ProTools no tenía soporte MIDI ni podía crear secuencias MIDI pues estaba diseñado únicamente para edición de audio. Es por eso que la tendencia de los músicos fue adquirir programas que les permitieran trabajar MIDI e interconectarse con sus sintetizadores, samplers, drum machines, etc., y realizar composiciones asistidas por el computador. Así aparecieron marcas como Steinberg, Twelve Tones, Emagic, MoTU, Opcode, con programas clásicos como Cubasis, Cakewalk, Logic, Performer o Vision. Algunos de estos muchachos siguen, otros ya no. Sin embargo la limitación para funciones de audio requiere de mejores recursos computacionales y los equipos de la época hacían lo que podían. De ahí se derivan esas dos lineas de productos para producción musical y esos dos mercados. ProTools siguió avanzando en cantidad de canales de audio y en potencia. Con la aparición de los procesadores Intel 486 las otras marcas incorporaron soporte de edición de audio desde mediados de los 90's y empezó la competencia fuerte. Digidesign a finales de los 90's vió que su mercado estaba muy limitado a unos cuantos clientes con dinero suficiente para costear sus productos, por elemplo el sistema ProTools 24 tenía un valor de $40.000 dólares y solo los estudio grandes podían gastar tanto. Así que Digidesign incursionó en el mundo del músico que trabaja en la comodidad de su casa, que tiene su teclado, su guitarra y un micrófono y lanzó al mercado el sistema Digi001.   Y así todos se vistieron como el rey Para entrar a competir en el mercado Digidesign decidió que su nuevo sistema sería lanzado para sistema PC (Windows) y ya no solamente para usuario Mac OSX. El sistema Digi001 incluía ProTools 5.1, un rack de 8 entradas de audio y una tarjeta PCI. Este sistema fue un éxito, se popularizó rápidamente y solo costaba $799 dólares (año 2000). Ya muchos usuarios de PC podían adquirir el sistema de ProTools y muchas personas en nuestro país montaron su estudio de grabación comercial basado en el sistema Digi001. Ahora todos eran profesionales pues trabajaban con ProTools bajo el lema “es el sistema preferido por los estudio profesionales del mundo.” Lo que pasó en nuestro país fue que muchas personas compraron el sistema Digi001 el cual era un producto destinado al músico que tocaba sentado en la cama de su habitación y que grababa maquetas de sus composiciones. Sin embargo como era un producto con el respaldo de una marca líder en el mercado, pues que mejor que asumir que el producto que se adquiría estaba al mismo nivel y de seguro iba a imprimir calidad y daría prestigio y nombre. Ese fue el éxito de Digidesign, vender un producto respaldado por el nombre para que se hiciera deseable. Tanto así fue la aceptación del nuevo producto que con base en el sistema Digi001 se desarrollaron las nuevas versiones que incluso vemos hoy en día. De forma paralela muchas empresas habían desarrollado sistemas de grabación multicanal antes de la aparición de Digi001 las cuales incluso eran mucho mejor en calidad y sonido. Sin embargo esa competencia si la ganó Digidesign. Y nadie se quedó atrás Tras la implementación de varios núcleos a los procesadores tanto la velocidad como la capacidad de carga de octaduplicó. Al poder realizar una mayor cantidad sustancial de operaciones matemáticas y contar con gran cantidad de memoria RAM y espacio de almacenaje, el software para producción musical se elevó en protencia y recursos. Hoy en día programas como Cubase, Sonar, Logic, FruityLoops, Studio One, Ableton Live o Samplitude entre otros, ofrecen tanta potencia y herramientas para múltiple procesamiento de señal de audio que técnicamente solo requieres de unos pocos periféricos pues desde el computador puedes manejarlo todo. De hecho muchos músicos y productores trabajan con portátiles y solo adicionan a su set de trabajo una interface de audio de alta gama, un buen par de monitores y un excelente micrófono de condensador. La reducción del set de equipos para trabajar ahora es muy significativa y los resultados son sorprendentes. Y esto usando cualquier programa de venta en el mercado actual. La gran ola de la globalización El siglo XXI trajo consigo la mejora en los computadores, procesadores de mayor velocidad, mas capacidad de disco duro y memoria RAM, mejores periféricos y mejores precios lo que popularizó aún más la necesidad de hacer música con el computador. La globalización generó una ola de usuarios que accedieron a sistemas de producción basados en computador, sin embargo muchos de ellos no tenían ningún conocimiento sobre lo que adquirían y hoy en día la ola es más grande y el desconocimiento es mayor. El software siguió en su carrera vertiginosa ofreciendonos un sin número de herramientas poderosas que transladaban el clásico estudio de grabación con todos sus racks de procesos, efectos y sintetizadores a nuestra pantalla a un precio asequible. El costo del precio asequible La gran cantidad de software musical, secuenciadores, sintetizadores virtuales plug-in de procesos, editores de audio, etc., crearon en nuestro país una ola de nuevos usuarios desinformados y más cuando la mayoría del software podía se adquirído fácilmente gracias al mercado pirata. La piratería de software dió acceso a un mundo de productos nuevos a los que cualquiera podía acceder y en el nuevo siglo con la masificación del servicio de internet esta situación se disparó de forma exponencial. El acceso a todo programa y la facilidad para comprar un buen computador creó una sub-cultura de pseudo-ingenieros, pseudo-productores y de pseudo-músicos. Los pseudo-productores poseen un computador con varios secuenciadores de audio (ProTools, Cubase, Logic, etc.), de los cuales no saben manejar ninguno, tienen 300 o 400 sintetizadores virtuales, 1000 plug-ins de efectos y su aspiración en la vida es comprarse un computador Mac. Los pseudo-músicos trabajan con un computador portátil y un software al cual le oprimen unos “botoncitos”, para componer una espectacular batería (de un compás) y trazan una “rayas” (porque ya no se llaman acordes), y luego salen a tocar en vivo oprimiendo la barra espaciadora y tocando los pads de algún controlador MIDI, y su aspiración en la vida es comprarse un computador Mac. La purulación de software pirata le ha quitado incluso al mismo software el status, la magia y el nombre. “Como es fácil adquirirlo y puedo tener el que desee, entonces no vale nada.” El software pirata genera falsas ideas sobre las herramientas de trabajo, pues en muchas ocaciones fallan durante el trabajo creando la idea de “que la culpa la tiene el computador, la interface de audio, el cable, etc.” La idea del nuevo pseudo-productor-musico-ingeniero es que el mejor programa es aquel en el que el crack funcione bien. Al final de la secuencia Adquirir software legal es costoso. El sistema operativo no es para nada barato. Los computadores ya no son tan económicos ni los equipos para estudio los son. Lastimósamente algo que nadie piratea y que tampoco es económico es la educación. Antes los músicos, los ingenieros de sonido y los productores musicales se formaban, estudiaban, practicaban. Hoy en día hay un afán por producir lo que sea de forma rápida y barata. La técnica de interpretación sobre un instrumento se convirtió en “alguna forma de oprimir un pad”, los conocimientos sobre el sonido se convirtieron en la idea de consiguir el plug-ing “mágico” que arregle problemas. La afinación del cantante ahora es algo opcional pues ya contamos con el Auto-Tune que “me saca de problemas.” De echo, las letras pueden ser cualquier cosa repetitiva pues hoy la audiencia solo presta atención al coro de una canción. Surfeando la ola de oportunidades Esta tendencia lleva a un mar de posibilidades a todo aquel que desee sacarle provecho a la situación. El error de abordar la música de una forma muy empírica es que hay muchos desauciados por el camino porque el instrumento castiga la falta de formación y práctica y el desconocimiento de la teoría musical. Así que aquel que se forme tiene una gran ventaja. En un mar de pseudo-ingenieros de sonido que creen que por tener la última versión de ProTools (con su respectivo crack funcionando), obtendran mejores resultados, sobresale aquel que verdaderamente estudie y profundice su educación y sepa como utilizar las herramientas. Por ejemplo, manejar un compresor siempre será muy difícil para alguien que no tiene ni idea y el cual “a punta de mover los botones del equipo” nunca logrará nada. Sobre un mar de pseudo-productores sobresale aquel que tenga un oído entrenado, que tenga formación en física acústica, que conozca las leyes que forman al sonido, aquel que sabe tocar un instrumento y conoce la historia musical. Siempre ganará aquel que entiende verdaderamente el ritmo, la métrica y la melodía. En el mar de pseudo-músicos siempre sobresaldrá los que tengan formación en el instrumento. Aquel que se dedica a practicar y a estudiar. Aquel que lee partitura, aquel que sabe de historia. Pues en un mar de software el mejor programa es aquel que uno sepa manejar bien. Eli Cardona - Pianista, guitarrista e ingeniero de sonido de Berklee College of Music - USA artículo para Superteclados.com